Un vivero es un espacio donde se siembran y cuidan plantas para llevarlas posteriormente al lugar en que se han de instalar. El término viene del latín vivarium (lugar de vida) y en la Antigua Roma se refería al recinto donde se criaban o mantenían animales salvajes destinados a los espectáculos del Coliseo. Pero la historia de los viveros se remonta al descubrimiento de la agricultura y se confunde con la historia de las huertas y de los jardines. Los viveros modernos son hijos de esos remotos procesos históricos, pero sobre todo de la conmoción que provoca en la relación humana con el mundo vegetal la expansión colonial de Europa occidental por todos los continentes a partir de la Era de los Descubrimientos.